Celos
Que yo tenía una mujer
que no la pintan los pintores.
Y yo le decía a ella: “Tengo miedo que me abandones.
Y yo no sé lo que tú piensas y
ni lo que quieras de mi,
los celos me están matando,
ya no me dejan ni dormir.
Celos, celos, celos, ay,
yo tengo celos de quien te mira.
Celos, celos, celos, ay,
yo tengo celos de que sonrías.
Y cuando yo llegué a mi casa a mi mujer no encontré.
Encima la mesa había una nota de papel
en la cual ella decía:
“Jamás a ti te engañé.
Yo me marcho por tus celos, no porque tenga otro querer.”
Celos, celos, celos, ay,
yo tengo celos de quien te mira.
Celos, celos, celos, ay,
yo tengo celos de que sonrías.








